Escándalo de FIFA: la mancha más grave al fútbol

La última semana de Mayo será recordada como la mancha más grande y grave que le hicieron al fútbol los dirigentes que manejaban La FIFA, el máximo organismo que rige el fútbol mundial. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos encontró evidencia suficiente par denunciar y pedir el arresto de más de una docena de dirigentes que habrían incurrido en una serie de fraudes, irregularidades y coimas por miles de millones de dólares, a lo largo de más de una década.
Dirigentes de distintas partes del mundo, en especial de Centro y Sur América, empresarios y allegados están siendo investigados. El propio presidente, ahora ex, Joseph Blatter tuvo que renunciar vergonzosamente ante el “tsunami” que se le venía.
Cada día que pasa salen más novedades y se conocen noticias de hasta dónde la codicia y la falta total de honestidad estaba anidada en el organismo que, en los últimas décadas se lo veía como intocable.
A los que sentimos el fútbol como una pasión, que se renueva cada vez que rueda una pelota en un campo de juego, que espera los juegos, los campeonatos y se deleita con las genialidades de los jugadores, esto que pasó fue como un cachetazo a la credibilidad, menos mal que el espectáculo, el partido de fútbol, las habilidades de los protagonistas difícilmente se puedan arreglar, porque hoy en día la televisión y la tecnología son implacables. Es el día de hoy que estamos sobre el inicio de la Copa América y nadie se animaría a frenar dicho evento.
Es bueno, que a estas alturas separemos la paja del trigo, los dirigentes corruptos (la mayoría) por un lado, los entrenadores y jugadores por el otro. La pelota, como dijo Maradona en su despedida, “la pelota no se mancha”. Pese a que estos delincuentes hayan jugado con los dineros y la ilusión de muchos, la Justicia debe encargarse de hacerles pagar sus delitos.
Un comentario mas acerca de este escándalo que ya se está convirtiendo como una novela, al estilo “culebrón”, la renuncia de Blatter era lo menos que se esperaba, no puede el representante máximo de la FIFA, decir que él no puede controlar lo que está pasando a su alrededor, o que él no sabía de estos sucios arreglos.
Ahí hay solo dos cosas, si él no sabía, era realmente una persona inoperante e incapaz que no tenía que haber ocupado el cargo ni una semana. Lo otro, y es lo que pensamos la mayoría, que él sabia de todo esto y lo dejó pasar, por lo tanto es cómplice también. Y aunque se jacte de que no tiene miedo que lo investiguen, lo deben hacer y la historia ya lo ha empezado a juzgar como la cara visible de un engaño multimillonario. Junto a él todos los dirigentes que están implicados en los delitos. Diremos lo de siempre, la justicia tarda pero llega.
Mientras tanto, el futbol, la esencia de este hermoso juego merece otro tipo de dirigentes. Los aficionados también merecemos respeto, porque en definitiva somos los que financiamos este deporte.

Jorge Alatrista
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Identidad Latina

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