Periodico Identidad Latina

ENTREVISTA: Isabel Acosta, vida y pasión por el arte

-Isabel, ¿Dónde nace tu historia?

-Bueno, yo soy de Lima, Perú. Nací en el “Hospital del Empleado” en San Jesús María. Mi familia, somos cuatro mujeres, y dos hombres. Vivimos muy pegados a nuestros padres, muy felices a pesar de muchas dificultades, como muchas personas. Estuvimos en escuela privada, y después que nacieron dos hombres, y, más tarde otra hija, mi padre ya no podía pagar para todo, y tuvimos que movernos a un escuela estatal. Al principio fue duro, pero nos acostumbramos.

-¿Y cómo nace ese artista que lleva por dentro?

-En diferentes etapas de mi vida he intentado tener un acercamiento al arte. Primero, a mi padre le encanta cantar, a igual que mi madre. Cuando era pequeña quería ser bailarina. También toque la trompeta y otros instrumentos de viento en la banda de mi escuela. Y la maestra me ofreció una beca para el Conservatorio, pero mi papá no quería.

-Ahora, algo que no es agradable para recordar, ¿qué paso en el año 1998?

-Tuve un accidente de automóvil. Ibamos cuatro personas en el auto, una era mi hermana. El carro se volcó al rio. Tuvimos lesiones severas. Tuve varias cirugías. Estuve practicamente del pecho para abajo paralizada. Estuve seis meses en el hospital, en terapia y rehabilitación. Luego en 1999 tuve otra cirugía, en la columna y estuve dos meses internada. Al año decidí venir a este país.

-¿Por qué decides venir a EEUU?

-Emocionalmente estaba destruida. Pasaba por una etapa muy difícil, no sola al recuperarme físicamente sino también emocionalmente. Aprendí a caminar con bastones y también uso unos protectores de plástico en las piernas para poder pararme. A pesar de que mi cuerpo está completo, no tengo muchas fuerzas en las piernas. Esto trae otras complicaciones que tengo que lidiar a diario.

-¿Viniste sola de Perú?

-El motivo por el que decidí salir, y el doctor hasta me dijo que necesitaba otra cirugía en la columna, pero yo me negué. Estaba pasando un momento personal muy difícil en Perú. En ese tiempo estaba en la ruina, paralizada y sin dinero después del accidente. No tenía seguro médico y quedé con muchas deudas, pero con el tiempo se pudo resolver. Tuve suerte de conseguir el asilo en los EEUU.