En Puerto Rico, la política está que arde

El triunfo del candidato del PNP, Luis Fortuño, ha traído oleadas de fervor en Puerto Rico, donde se anticipa el retiro definitivo de Pedro Roselló, y una victoria sobre Anibal Acevedo Vilá.

Con un lenguage nuevo y un llamado a la unidad, el candidato del Partido Nuevo Progresista, PNP, Luis Fortuño, se impuso al candidato tradicional de esta colectividad, Pedro Roselló, en las primarias de comienzos de marzo en Puerto Rico, por la gobernación de la isla.

Su compañero de fórmula electoral, Pedro Pierluisi, derrotó, a su vez, a sus contricantes, Charlie Rodríguez y Miriam Ramírez. Para muchos, Fortuño es dado desde ya como el candidato con mayor opción a la gobernación de Puerto Rico, dadas las condiciones en que encuentra a su contricante, el actual mandatario, Aníbal Acevedo Vilá, quien enfrenta 19 cargos federales por supuestas irregularidades en su campaña.

Fortuño lo sabe, y es por ello que los aires de victoria campean hoy en su tolda partidista. Este triunfo, sobre Roselló, también anticipa, para muchos, el retiro del veterano político puertorriqueño, símbolo tradicional del PNP, quien admitió la derrota en medio de una reducida manifestación de seguidores.

En la plaza vibrante de Hato Rey, Fortuño hizo un llamado a la unidad de los puertorriqueños, sin importa filiación política, pues está convencido que este es el camino para marchar por mejores derroteros de progreso y concordia. Estas fueron sus palabras: “El cambio comenzó; los invito a hacer realidad lo que a gritos pide este partido y este pueblo: ¡Unidad, unidad, unidad!”


Fervor electoral

Según el comisionado electoral del PNP, Ramón Bauzá, un estimado de 700 mil puertorriqueños participaron esta vez de la contienda electoral, cifra significativa, si se tiene en cuenta que en las pasadas elecciones del 2003, acudieron 630 mil ciudadanos a las mesas de votación.

Con la victoria de Fortuño se incrementan paradójicamente los problemas de Aníbal Acevedo Vilá, un gobernador a quien muchos ven como bien intencionado, pero obstruído en muchas de sus propuestas por los amigos de Roselló. La fiscal Rosa Emilia Rodríguez informó recientemente que 12 integrantes más del Partido Popular Democrático, PPD, que representa Acevedo, también han sido formalmente acusados y deberán responder a la justicia por estos reclamos.

Mientras se agita el ambiente electoral ahí, las mujeres de Puerto Rico han dado ejemplo de patriotismo, al marchar junto a la veterana activista Lolita Lebrón, con un mensaje de independencia y dignidad.

Aunque Fortuño representa propósitos de “estadidad”, sus metas políticas apuntan hoy a unir a todos los puertorriqueños bajo una sola bandera, sin distingos. Dice que su proceder político quiere limar asperezas entre grupos tradicionalmente enfrentados, y considera que este es el camino para lograrlo. “El que difiere de ti, no tiene por qué ser tu enemigo; el que disiente no es un traidor. Los que militan en otros partidos no son nuestros enemigos…”, dijo.


Antecedentes de un líder

Luis Fortuño nació en Santurce, un 31 de octubre de 1960, al inicio de una década fragorosa, y en el momento en que los Estados Unidos se aprestaban a dar un gran salto cualitativo con la presidencia del joven John Fizgerald Kennedy.

Procedente de un hogar de clase media puertorriqueña, realizó sus primeros estudios con los Maristas, en el colegio de Guaynabo, mientras su padre Luis Fortuño Moscoso se ocupaba en tareas propias de su profesión como odontólogo. Su madre, Shirley Burset, realizó estudios de Química, pero ocupó la mayor parte del tiempo como ama de casa. Los padres de Fortuño provienen de las provincias de Caguas y Yabucoa.

Por ser el mayor de cuatro hermanos, Luis Fortuño asumió siempre una posición de liderazgo en su familia, y adelantó algunas inclinaciones políticas, ya desde la escuela superior. Estudió el bachillerato en la Escuela de Servicio Extranjero de la Universidad de Georgetown, Washington. Culminó exitosamente sus estudios de Derecho en 1985, en la Universidad de Virginia.

Está casado con Lucé Vela; son los padres de María Luisa, Guillermo y Luis Roberto, trillizos nacidos en 1991. Como director de Turismo de la isla y como Secretario de Desarrollo Económico, realizó una tarea que sus simpatizantes juzgan como excelente.

Fortuño es partidario de construir un estado pequeño, manejable, sin demasiadas imposiciones tributarias y con mayores incentivos para los grandes inversionistas. Está convencido que esta política no sólo trae empleo, sino que limpia y aclara el sistema financiero de la isla, lo hace más práctico y controlable. Otra de sus metas es la educación, de la cual opina: “Gobernar es educar; no podemos permitir que la educación de los niños puertorriqueños continúe ahogada en la burocracia…¨

Medardo Arias Satizabal
medardoarias@yahoo.com

Avatar
Acerca del Autor