En defensa de la libertad constitucional y de la vida.

Desde el gobierno de Bill Clinton (D) no se veía un ataque tan formidable por acabar con la vida de millones de seres humanos indefensos. El actual gobierno de Barack Obama (D) toma la posta y lo intentara pasando por encima de la Constitución de Los EEUU.
Todos los seres humanos de este planeta vivimos en el útero de nuestra madre desde la concepción al nacimiento. Hoy de manera “obligatoria” se nos quiere hacer creer que los bebes que se gestan en el útero no son seres humanos con derechos, son prescindibles y es un derecho el poder quitarles la vida.
El gobierno de Clinton intentó imponer, a través de las Naciones Unidas, que todo país que solicitara ayuda económica del Fondo Monetario Internacional debería tener obligatoriamente el aborto y el control de la natalidad en sus programas de salud. Una coalición de las comunidades cristianas, musulmanas y judías evitó que esta vergonzosa propuesta fuera aprobada. En estos días el gobierno de Barack Obama trata de pasar una propuesta a través de la Corte Suprema que obligaría inconstitucionalmente a las organizaciones religiosas estadounidenses (cristianas, musulmanas, judías y otras) que se oponen al aborto y al control de natalidad, lo incluyan en sus planes de seguros de salud.
No es el interés partidario el que me mueve a escribir esta nota. El Partido Republicano (R) tiene en su agenda propuestas que atentan contra la población. Entre ellas el apoyo a las inescrupulosas corporaciones que en su afán de ganancia no reparan en la dignidad humana ni en el medio ambiente. También la alianza con el NRA (Asociación Nacional del Rifle) que al auspiciar que se vendan armas como si fueran caramelos es una de las principales causantes del aumento de la criminalidad y de asesinatos por armas de fuego.
Pero hay una diferencia sustancial entre ambos atentados partidarios. La población afectada puede defenderse contra las propuestas republicanas, puede elevar su voz de protesta, usar las cortes y la desobediencia civil; tiene la oportunidad de defenderse. Desafortunadamente la población afectada por la propuesta demócrata no puede defenderse, más aun, no tiene voz, depende de la voz de otros. Ellos solo pueden sentirse impotentes cuando entra la máquina trituradora al útero de su madre y comienza a cortarlos en pedazos estando aún vivos, luego la máquina aspiradora los succiona y los deposita en el tacho de basura junto a otros desafortunados seres humanos. Al final del día son procesados como sub productos industriales junto a los miles asesinados en la nación y que desde 1973 (año de la imposición del aborto legal) suman 53 millones de víctimas.
No creo que actualmente haya causa más justa de defensa a nivel mundial: Evitar este genocidio legal. Está en nuestro voto diferenciarnos de otro gobierno que asesinó e incineró a 6 millones de prisioneros étnicos y pavimentó los caminos con sus cenizas.

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