EN BUSCA DE LAS CAJAS NEGRAS: Los trabajos se centralizan en el avión asiático siniestrado

Bangkok, 8 ene (EFE).- La operación internacional de rescate del avión de AirAsia que se estrelló en el mar de Java con 162 personas a bordo el 28 de diciembre pasado intentó hoy llegar hasta la cola del avión, localizar las cajas negras y sacarlas del agua.

"Entramos en el día 12 de esta operación de rescate del AirAsia. Esperamos recuperar la sección de cola del avión", dijo el jefe de las Fuerzas Armadas indonesias, el general Moeldoko, en su cuenta de Twitter antes de partir para supervisar el operativo.

Los equipos de rastreo confirmaron visualmente el miércoles el hallazgo de una parte de la cola del Airbus 320-200, a unos 28 metros de profundidad, enterrada parcialmente boca abajo en el fondo marino.

Las buenas condiciones atmosféricas con las que empezó la jornada cambiaron horas después con lluvias intermitentes y la fuerte corriente marina y la escasa visibilidad en la zona, de menos de dos metros, obligó a suspender las inmersiones, según anunció la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate (Basarnas) de Indonesia, que coordina la operación internacional.

La región atraviesa en diciembre y enero el periodo álgido de la estación del monzón o lluviosa.

El indonesio Suryadi Surpiyadi, coordinador del equipo de búsqueda y rescate, explicó en rueda de prensa en la base militar de Pangkalan Bun que "expertos de Indonesia y Francia buscan la técnica más adecuada para localizar y recuperar las cajas negras en la posición que se encuentra la cola".

Pangkalan Bun pertenece a Indonesia, está situada en el sur de la isla de Borneo y se ha convertido en el cuartel avanzado de estas operaciones.
Desde allí se ha coordinado a los seis barcos equipados con dispositivos para detectar objetos bajo el agua y nueve fragatas de la Armada que hoy trabajaron en la búsqueda en la zona.

Las instantáneas sacadas la víspera de la sección de cola encontrada muestran el número de registro "PK-AXC" del avión accidentado y el logotipo de la compañía.

El Airbus 320-200 tiene instaladas en un espacio en la popa las cajas negras, dos dispositivos de color anaranjado: uno para guardar registro de las conversaciones en la cabina y el otro de los datos de vuelo.

Los expertos confían en que el análisis de la información de ambos dispositivos, que durará al menos dos semanas, explicará qué le sucedió al avión para precipitarse contra el mar.

El vuelo QZ8501 de AirAsia despegó de la ciudad de Surabaya, en la isla de Java, en la madrugada del 28 de diciembre y tenía previsto aterrizar unas horas más tarde en Singapur, pero se estrelló en el mar unos cuarenta minutos después de partir.

Transportaba 155 indonesios, tres surcoreanos, un británico, un francés, un malasio y un singapurés, entre 155 pasajeros y una tripulación de 7 personas.

El piloto llamó a la torre de control en Indonesia cuando sobrevolaba el mar de Java por el sur de Borneo y solicitó permiso para virar a la izquierda y subir desde los 32.000 pies de altitud (9,76 kilómetros) hasta los 38.000 (11,59 kilómetros) para eludir una tormenta.

La torre de control aprobó el viraje en el momento pero cuando unos minutos después llamó al piloto para autorizar el ascenso, aunque solo hasta los 34.000 pies, no pudo establecer contacto.

Los equipos de rescate han recobrado los cadáveres de 41 de los 162 ocupantes hasta el momento, el último llegó hoy a Pangkalan Bun para su registro antes de ser trasladado a Surabaya, donde se efectúa la identificación.

AirAsia Indonesia, la filial de la aerolínea malasia de bajo coste, pagará una compensación de unos 100.000 dólares (84.856 euros) por cada fallecido.
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