Elecciones 2020: Estratégias de los partidos

Elecciones 2020: Movimientos estratégicos en los partidos tradicionales

Después de escuchar al fiscal especial Robert Mueller en torno a una posible colisión y obstrucción a la justicia por parte de Donald Trump en las pasadas elecciones, me queda claro que es mejor esperar que termine su mandato presidencial para imputarlo y condenarlo por sus delitos.

A estas alturas, un proceso político en el Congreso sería contraproducente y altamente riesgoso para los intereses de los demócratas, especialmente a un año de las elecciones presidenciales de 2020.

Donald Trump es un demagogo y de la peor calaña. Utilizaría el proceso político en su contra para levantar olas, hacerse víctima del sistema político y de los medios de comunicación. De esta manera sumaría puntos con sus seguidores y con el voto moderado en los “estados indecisos”.

En base a la opinión de muchos analistas políticos, incluyendo el mío, existen estados que están plenamente identificados con uno u otro partido político. De momento se calcula que, de un total de 538 electores, 224 estarían apoyando al candidato de los demócratas, mientras que los republicanos adquirirían 179.

Es decir, el total de los electores en los estados indecisos es de 135 votos. Se necesita 270 votos para ganar las elecciones presidenciales. En tal sentido, los demócratas necesitarían 46 votos para volver a la Casa Blanca, mientras que los republicanos 91 para mantenerse en el poder.

Los estados indecisos son Florida con 29 votos, Michigan con 16 votos, Pennsylvania con 20 votos, Georgia con 16 votos, Carolina del Norte con 15 votos, Arizona con 11 votos, Minnesota con 10 votos, Wisconsin con 10 votos, New Hampshire con 4 votos, Maine con 1 voto.

Florida, posiblemente se vaya para el lado republicano, lo mismo que Carolina del Norte y Georgia. Entonces los republicanos estarían sumando un total de 239, corto de su objetivo final.

Por consiguiente, la gran batalla por la presidencia en las elecciones de 2020 se estaría librando en los estados de Michigan, Pennsylvania, Arizona, Minnesota y Wisconsin. New Hampshire y Maine, por ser chicos y con un número mínimo de electores, no tendrían un papel preponderante, a no ser que uno de los candidatos necesitara 5 o 4 votos.

En las elecciones de 2016, Donald Trump ganó a Hillary Clinton con una ventaja mínima en los estados indecisos.  Esos votos, por supuesto, se pueden remontar si los demócratas son cuidadosos y estratégicos.

Es importante dejar a Trump en el lado de los violadores, pero no dejar que se siente en la silla de los acusados. Un proceso político en el Congreso le daría un verdadero megáfono público que sería imposible de parar.
Humberto Caspa, Ph.D., profesor/investigador de 'Economics On The Move.'
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Para Identidad Latina Newspaper

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