Elecciones 2016: los claroscuros de New Hampshire

El extremismo volvió a prevalecer tras el triunfo de Donald Trump. La interrogante es, si los votantes creen que tiene madera y liderazgo para enfrentar al nominado o la nominada Demócrata el próximo 8 de Noviembre. Por el bando Demócrata, el Senador de Vermont, Bernie Sanders, también ganó ante Hillary Clinton, pero la duda es, si él es presidenciable, si apela a los sectores electorales que requiere para ganar una elección general, sobre todo las minorías.
Mientras los bofetones al establishment de los dos partidos continuaron en New Hampshire, los “casi ganadores” Republicanos narran una batalla a muerte entre los extremistas y los precandidatos tradicionales que buscan ser la alternativa al extremismo de Trump o Ted Cruz y la posibilidad real de competir efectivamente por la Casa Blanca en Noviembre.
La sorpresa de la noche fue el ex gobernador de la Florida, Jeb Bush, a quien muchos daban por “muerto”. Su hasta ahora cuarto puesto, así como sus arcas, lo mantienen en la contienda camino a primarias y asambleas que pueden favorecerle, un tanto difícil Carolina del Sur, quizá mejor en Nevada. El senador de la Florida, Marco Rubio, casi empatado con Bush en el cuarto lugar, no tuvo su mejor noche.
La prueba de fuego para Sanders se aproxima en Carolina del Sur, donde la composición demográfica es diferente a Iowa y New Hampshire, y donde los electores afroamericanos, tradicionalmente fieles a los Clinton, serán cruciales. Y en la próxima escala en Nevada, que celebra su asamblea electoral demócrata el 20 de febrero, los votantes latinos jugarán un papel importante. ¿Podrá competir Sanders contra Clinton por el voto de las minorías?
De otra parte, la Asamblea Electoral Republicana de Nevada es el 23 de Febrero y el factor latino promete jugar un papel importante. Trump se reivindicó en New Hampshire, pero su extremismo, su retórica incendiaria y su falta de propuestas no lo hacen un candidato viable para apelar a todos los sectores electorales que ha ofendido.
Bush es el precandidato “hispano” por asociación y sería más efectivo que Marco Rubio en pelear por el voto latino contra el nominado o la nominada Demócrata. Fue Gobernador de la Florida, estado vital en la elección de Noviembre; está casado con una mexicana y conoce al sector electoral mexicoamericano, que es el de mayor porcentaje entre los votantes hispanos; tiene una buena relación con los puertorriqueños que constituyen un sector electoral de peso en la Florida. Tampoco aboga por muros, deportaciones masivas, ni ha recurrido a una retórica divisiva.
La pregunta obligada es si Rubio puede apelar a votantes hispanos a través del país, considerando que son mayormente mexicoamericanos y que Rubio no se ha hecho un favor renegando de la reforma migratoria amplia que alguna vez apoyó. Rubio aboga ahora por la trillada seguridad fronteriza primero y una reforma migratoria por partes.
¿Cómo votarían los hispanos en Estados cruciales para la general como Nevada, Colorado, Nuevo México si Rubio es el nominado Republicano? No creo que vayan a preferir al republicano Rubio especialmente si Clinton es la nominada Demócrata.
Bush sería otra historia y también colocaría a la Florida en juego obligando a los demócratas a buscar triunfos en el Oeste del país para compensar por el estado del Sol.
New Hampshire deja claroscuros. Perpetúa la incertidumbre en el bando Republicano. Lo único claro es que rumbo a Noviembre y ante un electorado desafecto, los Demócratas tienen que invertir en el registro y la movilización de los votantes, sobre todo Latinos. Cuando no lo han hecho, las lecciones han sido amargas. Y en guerra avisada no muere gente.

* Maribel Hastings es asesora ejecutiva de America’s Voice
Maribel Hasting
mhastings@americasvoiceonline.org
Identidad Latina

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