El teatro y la representación de la política

Obra "Escena de la vida en la corte" (Foto cortesía de Yale Rep)

En un número 347 de este periódico reseñamos la obra “Queens for a Year” la que se estrenó en Hartford Stage en Septiembre. La obra, la cual fue escrita por T.D. Mitchell explora la historia de las vejaciones y violaciones de mujeres que son miembros del ejército y la marina de EEUU. La dramaturga Mitchell, trata de llevar al público un importante tema que hasta hace poco ha sido un problema social que se mantenía en secreto, un crimen que ha sido ignorado y el que se ha cometido contra las mujeres en las Fuerzas Armadas, las cuales en la mayoría de los casos, no han logrado obtener justicia en las cortes militares.
Si bien esta obra nos presenta la problemática y las humillaciones que reciben las mujeres en el ejército, es interesante hacer notar que esta temporada teatral de diversos grupos en Connecticut están también seleccionando obras con temas sociales y políticos.
Por ejemplo, este mes, el prestigioso grupo teatral Yale Rep de New Haven, el que está celebrando 50 años de llevar lo mejor del teatro al público de Connecticut, comisionó la obra “Scenes From Court Life, or the Whipping Boy and his Prince”. Escrita por la dramaturga Sarah Ruhl y dirigida por Mark Wing-Davey. La obra nos lleva de las intrigas de la Corte durante el reinado de la dinastía de los Stuarts con Charles I, Rey de Inglaterra, Irlanda y Escocia en el 1625; a la familia del ex-presidente George Bush y su esposa Barbara; sus hijos el ex-presidente George W, y su esposa Laura y el Gobernador de la Florida, Jeb Bush y sus esposa la Mexicana Columba. Esta familia siempre ha pretendido querer ser una dinastía política en USA. En lo que puede decirse es en un esfuerzo artístico de primera clase y pocas veces vistos, en la forma en que los presenta la dramaturga Ruhl, el elenco de ocho actores interpretan varios personajes cada uno. Unos tienen acentos Británicos (cuando están en la Corte del Rey y otros con acentos de Texas en USA, cuando son miembros de la familia Bush, no solo cambian de acentos sino también a veces de ropa en medio del escenario mientras continúan el dialogo).
La posición oficial en la Corte de tener un “Whipping Boy” (niño de palizas) fue creada cuando Edward Tudor a los 9 años se convirtió en Rey de Inglaterra. Sus consejeros pensaron que si el Rey veía como un joven recibía palizas por culpa de él, esto haría que no se portara mal. Ruhl utiliza este personaje para enseñarnos la personalidad del Príncipe Charles II y hasta cierto punto la manera como “W” trata a su hermano Jeb, del cual tiene mucho celo. A otro nivel mas profundo se me ocurre que este personaje representa al electorado el que tiene que pagar por lo que hacen los presidentes, mientras que los presidentes, como en el caso de Bush, no pagan por los errores que cometen, ni siquiera cuando llevan al país a una guerra innecesaria.
Una de las escenas mas curiosas tanto por la acción como la narrativa, es cuando el príncipe Charles II, el heredero del trono, en lugar de estar estudiando pasa el tiempo jugando tenis (como se jugaba en ese Siglo) con su whipping boy. La escena cambia repentinamente a otra cancha de tenis, donde la familia Bush jugando (los actores haciendo pantomimas de que usan una pelota y con sonido trasfondo de una pelota de tenis al ser golpeada por una raqueta). El actor Greg Keller en su papel del príncipe y de George W. Bush, el presidente 44 de USA, cambia instantáneamente de acentos y hasta movimientos corporales para parecerse al ex-presidente conocido como W. y utiliza hasta la forma de hablar tan particular que él tenía.
La dramaturga Ruhl, es una de las voces más importantes del teatro contemporáneo y desde el 2004, Yale Rep ha producido varias obras y adaptaciones de otros libretos escritas por ella. Leyendo los títulos de estas obras, me doy cuenta de que las he visto casi todas. Una de ellas Eurídice, presentada en el 2006, fue tan impactante por la manera como se diseñó la escenografía y la temática, que aun recuerdo varias escenas de la misma a pesar de que ya ha pasado una década.
Pero es con “Scenes From Court Life, or the Whipping Boy and his Prince” que Ruhl hace un llamado al público para que analicen las repercusiones de cómo deciden elegir a un presidente en USA; cuáles son aspectos de una campaña que ocurren dentro de los cuarteles de los partidos políticos y cómo se van “creando” a nivel de la publicidad positiva o negativa, las imágenes que nos llevan a votar por un candidato u otro.
Viendo las vidas paralelas del príncipe Charles y cómo llega al trono y de cómo se convierte en presidente, W. Ruhl nos obliga a pensar en la responsabilidad del voto. En una escena que sería cómica y que tristemente es verdadera, el personaje de W le dice al público como si fuera una letanía, varias frases que W usó durante conferencias de prensa, las cuales no tenían ninguno sentido. W ni siquiera se siente culpable de haber llevado al país a una guerra innecesaria en Irak, solo se preocupa por cómo esto va a afectar su “legado”. Pero Ruhl no solo nos presenta a los Bush. Si bien Charles I tenía sus asesores, en la obra también tenemos a Karl Rove, el “Maquiavélico” asesor de Bush en un papel similar.
La obra termina con todo el elenco bailando música popular en Tejas aunque están vestidos con ropa de la Corte de 1625. El enlace que Ruhl logra en llevarnos de la Corte Inglesa al desarrollo político de los Bush es brillante, sobre todo en el paralelo que podemos hacer entre W con su poca experiencia política a nivel personal, y el candidato Republicano Donald Trump, ambos son principalmente hombres de negocios. La dinastía de los Bush y su control de la presidencia ha terminado, por ahora, con W.
El pobre Jeb suspendió sus aspiraciones presidenciales el 20 de Febrero de este 2016. Pero hay que recordar que hay otro “príncipe Bush”. George Prescott Bush, hijo de Columba y Jeb, el cual está siendo preparado para posiciones en el gobierno. El fue el que hizo campaña para su tío gritando ¡Viva Bush! en la Televisión, durante su discurso en la Convención del 2000, pensando que así podría convencer a los Latinos para que votaran por el tío. Este Bush ha seguido los pasos de su abuelo, padre y tío y ganó el puesto de Comisionado de la oficina de Terrenos en Tejas (Texas General Land Office) en el 2014.
Otro tipo de temática política es la que se presenta en la obra The Piano Lesson, del dramaturgo Afro-Americano August Wilson. La obra que se presenta en Hartford Stage hasta el 13 de Noviembre fue estrenada en Yale Rep en 1987, y es la historia de una familia Afro-Americana que trata de superar su pasado y sobrevivir durante la época de la depresión de los años 30. Esta es la cuarta obra de lo que se considera el “Círculo de Pittsburg”, escrito por Wilson y la cual recibió el premio Pulitzer en el 1990.
La historia tanto de la esclavitud de los antepasados de la familia Charles, como la manera de guardar un piano que perteneció a la matriarca de la misma, es utilizada por el dramaturgo Wilson para discutir la importancia de mantener la dignidad y el respeto por los sufrimientos de la familia, cuyos miembros fueron esclavos y cuya caras han sido talladas en la madera del piano. El conflicto entre hermanos, Boy Willie que quiere vender el piano para tener algo de dinero, y su hermana la cual rechaza la idea, es el eje principal de este drama donde también la historia y la política van mano a mano.
Otra obra a punto de estrenarse es “Relativity” en TheaterWorks en Hartford, la que trata sobre la historia de una hija del famoso Albert Einstein, de la cual nunca se habló. Al igual que “The Piano Lesson” esta obra, explora los lazos de una familia y el costo emocional que estas pagan cuando uno de los miembros es un “genio” como lo fue Einstein.
Si bien a primera vista no pareciera que las dos últimas obras mencionadas son “políticas” por su temática, tenemos que pensar que las mismas representan un micro-cosmos de la sociedad, ya que los problemas internos de una familia casi siempre se desbordan a la calle y afectan a los vecinos, el barrio y la sociedad en general.
Tal vez el teatro no sea el modo preferido de entretenimiento de muchas personas, sin embargo, desde las primeras obras presentadas, es el teatro donde se empezaron a explorar los temas mas importantes que afectan a la sociedad.

* Bessy Reyna es miembro de la Asociación de Críticos Teatrales de CT (CT Critics’ Circle).
Bessy Reyna
bessyreyna@hotmail.com
www.bessyreyna.com

Identidad Latina
Acerca del Autor