El presidente de Brasil llega a Rusia para impulsar la reforma del orden mundial y el diálogo con Irán

Moscú, 13 may (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llegó hoy a Rusia en visita oficial para impulsar la cooperación bilateral, las reformas de la ONU y del sistema financiero internacional y el diálogo con Irán.

Lula, quien inicia en Rusia una gira que le llevará también a Qatar, Irán, España y Portugal, abordará estos y otros asuntos mañana, viernes, en sus reuniones con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, y con el primer ministro, Vladímir Putin.

"La cooperación multilateral ruso-brasileña se ha caracterizado en los últimos años por una dinámica estable y positiva", informó hoy el Kremlin.

Tras iniciar la jornada oficial del viernes con una ofrenda floral en la Tumba del Soldado Desconocido, Lula pronunciará un discurso ante un foro empresarial ruso-brasileño en un céntrico hotel moscovita.

Seguidamente, se trasladará al Kremlin para reunirse con Medvédev, tras lo que se firmarán varios acuerdos y memorandos, entre ellos un programa de cooperación científico-técnica para 2010-2012 y otro de colaboración militar.

Además, emitirán una declaración política conjunta que se centrará en el 65 aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.

Durante las conversaciones con los líderes rusos, Lula abordará el llamado Plan de Acción de la Asociación Estratégica, suscrito recientemente por ambos países, y también se tratará la posibilidad de utilizar divisas nacionales en el intercambio comercial bilateral.

En el plano internacional, uno de los asuntos en los que ambas partes coinciden plenamente en sus posturas es en la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU e instituciones financieras, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), para dar más voz y votos a los países emergentes.

Precisamente, Lula visitó por última vez Rusia en agosto de 2009 para participar en la primera cumbre formal del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China), que aboga por un sistema de divisas más diversificado, estable y predecible.

El mes pasado, durante la segunda cumbre del BRIC en Brasilia, Lula se reunió con Medvédev, que efectuaba entonces su segunda gira latinoamericana desde que llegó al Kremlin en mayo de 2008.

En esa ocasión, los líderes brasileño y ruso también insistieron en demandar la reestructuración del FMI y del BM para asegurar un mundo más justo que promueva el desarrollo sostenible, con mecanismos más democráticos y transparentes de toma de decisiones.

Según las agencias rusas, Lula también conversará con Medvédev y Putin sobre la crisis nuclear con Irán, país al que el líder brasileño viajará el domingo para reunirse con su presidente, Mahmud Ahmadineyad.

Lula se ha ofrecido a mediar entre Teherán y Occidente para evitar la imposición de sanciones y persuadir a Irán de que coopere con la comunidad internacional para disipar las sospechas de que su programa nuclear tiene fines militares.

Brasil ha presentado una propuesta de arreglo de la crisis según la cual Irán intercambiaría combustible nuclear con Turquía, país que tiene estrechos lazos tanto con Occidente como con Oriente Medio.

Según la prensa iraní, Ahmadineyad dijo que ha aceptado "en principio" la propuesta de Lula durante una conversación telefónica con el líder venezolano, Hugo Chávez.

"Si tal propuesta es apoyada por todos los participantes en el proceso, esa no sería una mala salida de la actual situación", indicó al respecto Medvédev el miércoles durante su visita a Turquía.

Irán ya rechazó el pasado año una oferta similar del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), en virtud de la cual Rusia y Francia habrían enriquecido uranio con destino a las centrales nucleares iraníes.

Además, Moscú y Brasilia tratarán de "ampliar la cooperación bilateral en la realización de proyectos conjuntos a gran escala" en la esferas energética y de alta tecnología, según el Kremlin.

Rusia está interesada en participar en la construcción de centrales termoeléctricas e hidroeléctricas en el país sudamericano, y en tomar parte en la explotación de los yacimientos de gas en la plataforma continental brasileña.

Mientras, Brasil se plantea adoptar el sistema de navegación por satélite ruso Glonass, que compite con el estadounidense GPS, la tecnología rusa de producción de gas licuado y en cooperar en la fabricación de aviones civiles y militares, y en naves y cohetes espaciales.

Debido a la crisis, los intercambios bilaterales sufrieron una drástica caída del 32 por ciento en 2009, cuando rondaron los 4.500 millones de dólares.


Ignacio Ortega

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