El Oscar se le escapó a Bichir

Los que seguimos los dramas cinematográficos dentro y fuera de las pantallas de teatro, en nuestras casas gracias a “downloads” de Netflix o Vudu, o en la televisión, esperamos siempre las nominaciones del Premio Oscar, ya que para nosotros es el equivalente al “Super Bowl” del fútbol americano, o al último juego de la Serie Mundial del béisbol. Y, al igual que pasa con los equipos deportivos que logran llegar a los campeonatos, los aficionados del cine discutimos sobre quién es el mejor artista o director, y nos alegramos, o desilusionamos, mientras que esperamos las nominaciones anuales que premiarán a los mejores actores, las películas, los directores, los cinematógrafos, editores y todo lo que forma el técnico y artístico, que es esencial en la creación de una película. Son ellos los que le dan vida a las historias escritas en las páginas de un guión, o de un libro. Son ellos los que logran crear a una historia visual que será admirada por miles de personas al mismo tiempo, y por numerosas generaciones a nivel mundial.

Este año, Hollywood nos brindó suficientes películas de muy alta calidad. Esto nos obliga a analizar seriamente qué es lo que determinamos cada uno de nosotros cuando decimos que es una “gran” película y se la recomendamos a nuestras amistades, y qué aspectos técnicos logran crear escenas que quedarán grabadas por siempre en nuestro recuerdo. Por ejemplo, cómo podemos olvidar el pavo real que abre su hermoso plumaje en la nieve en “Amacord” de Fellini? Muchas películas sin valor artístico son populares, mientras que otras de temas políticos o que reflejan realidades que no queremos conocer, fracasan en la taquilla.

Pocas veces tenemos la oportunidad de ver actores Latinos entre los finalistas como mejor actor o actriz para el premio Oscar. Esto es llamativo, ya que a pesar de que se supone que los Latinos somos la “mayor-minoría” del país, cuando hablamos de los logros de los Latinos en las artes en particular, tenemos muy pocas personas para elegir. Los nombres más conocidos son los de nuestros atletas y cantantes.

Naturalmente, la temática y el elenco de la película “A Better Life” (2011) con el actor Mexicano Demián Bichir, como el personaje principal, es algo que no me podía perder. El saber de su nominación como mejor actor para el premio Oscar, fue para mi algo que debe llenarnos de orgullo.

La película “A Better Life” narra la vida de Carlos (Demián Bichir), quien es abandonado por su esposa con su pequeño hijo Luis (interpretado por el actor José Julián). Carlos cruza la frontera para tratar de ganarse la vida, mientras su hijo Luis, nacido acá, es un adolescente amargado, que en lugar de estudiar, se hace amigo de pandilleros y deja de ir a la escuela. Al igual que muchos indocumentados, Carlos trabaja en los jardines de personas adineradas. Sin embargo, es en el personaje de Luis que vemos el conflicto creado en la vida de estos jóvenes, quienes no saben cuál será su futuro, o y si sus padres serán encarcelados o deportados en cualquier momento.

“A Better Life” se une a la lista de películas que tratan el tema de Latinos que cruzan la frontera en busca de una mejor vida para sus familias. Cuando comparamos esta película con “El Norte,” “Sin Nombre” o “Bajo la misma luna” y otras más que comparten esta temática, vemos que, a pesar de que “A Better Life” está realizada con mayor presupuesto y mejor distribución y cuenta con un actor tan conocido con Bichir, esto en sí, no significa que la película sea mejor realizada que los anteriores mencionadas. En “A Better Life” hay demasiadas escenas forzadas, y casi podemos predecir lo que va a pesar en cualquier momento. Esta crítica de mi parte, no le quita el valor que tiene este film y lo importancia que significa presentar al público en general, el retrato de lo que es la vida diaria, tan llena de sacrificios de las personas indocumentadas. Sobre todo en estos momentos donde los inmigrantes indocumentados se han convertido en las piñatas de los políticos conservadores, y en las excusas para crear leyes racistas, esta es una película que todos debemos apoyar.

Yo crecí viendo películas en los cines de Panamá, matinées o tandas dobles, ya que mi padre era un gran admirador del cine, y era además una manera de entretener a la familia sin que costara mucho dinero. Tal vez porque ir al cine formó parte de mi niñez, ahora se ha convertido en algo muy especial, algo que no solo me sirve como entretenimiento, sino que también continúa formando parte de mi educación cultural.

De las películas que logré ver y cuyos actores principales que estaban nominados para el Oscar, mi favorita fue “The Descendants”, donde George Clooney nos brindó el papel mas serio y sensible de su carrera artística. El Oscar se le escapó esta vez a Bichir (y a Clooney, a Brad Pitt (Moneyball), a Gary Oldman (Tinker, Tailor, Soldier, Spy), y cruzó el océano para tomar residencia en Francia, al resultar ganador el francés Jean Dujardin, por la película silente “The Artist”. Curiosamente, esa película tan aclamada, fue la única que no me interesó ver de todas las nominadas. Cuando vi los avances de la película me pareció tan artificial y forzada eso de hacer copia de cine “silente”, que preferí asistir a las que creaban temáticas mas realistas.

Esperamos que Bichir y sus admiradores se hayan recuperado de la desilusión de no haber conseguido coronarse campeón con este galardón, pero, los que admiramos su trabajo sabemos que es suficientemente buen actor como para tener nominaciones en el futuro. Seguimos deseándole muchos éxitos.

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