El derecho a la vida ha polarizado la política norteamericana

Gobernadora de Alabama, Kay Ivey

Hace unos meses escribí un artículo en el que sintetizaba información que afirmaba se estaban dando todos los elementos y pasos que posiblemente desembocarían en una seria confrontación política que dividiría profundamente a los Estados Unidos. Con el paso del tiempo las tensiones se han ido incrementando, llegando a un punto de no retorno entre los dos partidos políticos estadounidenses.

Algunos comentaristas iban un poco más lejos incluso a una ya menos improbable guerra civil. Una confrontación de este calibre no se inicia cuando los bandos empiezan a dispararse balas y morteros. Empieza en las familias, en los barrios, en los Estados y luego en marchas multitudinarias seguidas de enfrentamientos verbales y legales en la Cortes locales y Supremas en general, haciendo cada vez más irreconciliables los puntos de vista. Hasta polarizar totalmente a la nación en dos posiciones, cada una aduciendo tener derecho a defender su causa hasta las últimas consecuencias, con el enfrentamiento bélico en la cúspide.

Todos estos pasos se dieron en la Guerra Civil de 1861-1865 que buscaba devolver la condición de seres humanos a las personas afroamericanas por parte de los estados de la Unión y mantener la esclavitud por parte de los Estados Confederados.

Recientemente, el Estado de Alabama aprobó la total prohibición de los abortos gracias al proyecto de ley que presentó la Representante Terry Collins (R) y a la decisión de la Gobernadora Kay Ivey (R) que firmó la Ley. Esta es la Ley más fuerte a favor de la vida desde 1973 en que la decisión de la Corte Suprema conocida como Roe vs Wade legalizó el aborto y que según muchos constitucionalistas no representa a la Constitución del país y está dirigida por el partido Demócrata que desde entonces la ha usado como estandarte primario de su política.

Alabama se suma a cuatro estados Kentucky, Mississippi, Ohio y Georgia que han aprobado prohibiciones sobre el aborto una vez que se detecta el latido del corazón en los fetos, que se da en la sexta semana de embarazo. Otros doce Estados han introducido prohibiciones similares. Todas estas autoridades hicieron estas acciones representando el sentir de decenas de millones de electores. Se descuenta que más Estados se sumen a este movimiento que busca devolverles la humanidad a los bebes en el vientre materno.

La situación se ha radicalizado tanto que incluso Demócratas como el Gobernador, John Bel Edwards de Luisiana ha expresado lo siguiente: “Cuando postulé para Gobernador dije que era pro vida y lo mantengo ahora. Se que no encaja con ser Demócrata, pero todos los días hablo y me reúno con demócratas que son provida”

La idea de que ser un Demócrata leal es ser pro aborto está cambiando, no dejando otra opción a los Demócratas pro vida que votar por leyes que apoyan la vida, aunque sean del partido contrario. Se vio en las elecciones presidenciales pasadas y se verá igualmente en las próximas, pese a las erradas políticas ambientales, de migración, control de armas y otras del partido Republicano. El Demócrata provida será un objetor de conciencia y dentro del voto secreto elegirá por la vida

Esperemos que los niños por nacer sean reconocidos, como lo fueron por siempre, como seres humanos y que este objetivo se logre con los votos y no recurriendo a la última instancia como ocurrió en la Guerra Civil de 1861.
Pablo D. Perleche
pablodperleche@aol.com
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