EDITORIAL: El odio sigue dividiendo a las personas

El odio sigue dividiendo a las personas

Nuevamente un hecho de sangre y odio nos sorprendió el Sábado 27 de Octubre en los Estados Unidos, durante una celebración religiosa en la Sinagoga “Arbol de la Vida” de Pittsburgh, Pensilvania, un hombre armado ingresó al lugar y mató a 11 personas. Robert Bower, de 46 años, autor de la matanza fue detenido, no sin antes herir a 4 policías. A la fecha se le impusieron 29 cargos, varios de ellos por crimen de odio y podría ser condenado a la pena de muerte.

El autor, un antisemita confeso, anteriormente no había tenido mayores problemas con la justicia, pero si tenía licencia para portar armas y había comprado por lo menos seis de ellas de manera correcta. Y aunque después de la investigación se supo de una cuenta de internet en la que había hecho manifestaciones de violencia contra los judíos, no se pudo evitar la tragedia que lamentamos. Esto demuestra una vez más, que hay personas que viven con el odio y desprecio de la vida latente y en cualquier momento pueden ejecutar sus planes.

En un hecho distinto pero que tiene relación con lo anterior, en días pasados fuimos testigos de un lindo gesto del padre Edward Moran, Párroco de la Iglesia Católica St. Thomas de West Hartford, quien en la misa dominical, en el momento de la prédica del Evangelio, invitó a un Rabino, representante de la Sinagoga Beth David de la misma ciudad, a que se dirigiera a los presentes. Emocionado y haciendo algunas pausas se refirió al triste episodio de Pittsburgh, agradeció las muestras de solidaridad y pidió la unidad de todos “como hermanos en un solo Dios”, dijo. Al terminar su intervención, el padre Moran le dio un abrazo que provocó largos aplausos de los feligreses. Algunos no pudieron contener las lágrimas.

Mas tarde nos enteramos, que ambos representantes de sus Iglesias harán una visita a Jerusalén entre el 11 y el 15 de Noviembre, y antes de fin de mes darán unas charlas de la experiencia de su viaje. Hermoso gesto de hermandad.

En estos días de elecciones en los Estados Unidos, hemos escuchado muy seguido que la seguridad del país se la relaciona al ingreso de inmigrantes indocumentados, pero no podemos olvidarnos que nuestra seguridad pasa también por la forma en que nos defienden y en qué forma nos defendemos de esos locos que tienen arsenales de armas en sus casas y que, en cualquier momento pueden cortar la vida de inocentes. La discusión del control de armas no puede seguir postergándose.

Ya sabemos que no es fácil conocer a esas personas con mentalidad de odio, pero las manifestaciones verbales de violencia, de intolerancia y de división que han surgido desde hace dos años en el país, no ayudan para nada a serenar los ánimos y a buscar algo de paz y sensibilidad en la gente. Desde IDENTIDAD ALTINA siempre abogaremos por la prédica de que todos somos hermanos, que nadie elige dónde nacer y siempre hay posibilidades de hacer conocer nuestras ideas y pensamientos, respetando a los demás.

 




ENGLISH

Hatred keeps dividing people

Once again, a bloody hatred-filled event surprised us on Saturday, October 27 in the United States, during a religious celebration in the Synagogue “Tree of Life” in Pittsburgh, Pennsylvania, an armed man entered the place and killed 11 people. Robert Bower, 46, author of the massacre was arrested, but not before injuring 4 policemen. To date, he was charged with 29 counts, several of them for hate crimes and could be sentenced to death.

The author, a self-confessed anti-Semite, had previously had no major problems with justice, but he had a license to carry weapons and had bought at least six of them correctly. And although after the investigation it was learned of an internet account in which he had made manifestations of violence against Jews, the tragedy that we regret could not be avoided. This shows once again that there are people who live with hatred and contempt for latent life and can execute their plans at any time.

In a different event that is related to the above, in recent days we witnessed a nice gesture from Father Edward Moran, Parish Priest of St. Thomas Church of West Hartford, who at during the Sunday Mass, at the time of the preaching of the Gospel, he invited a Rabbi, representative of the Beth David Synagogue of the same city, to address those present. Excited and making some pauses he referred to the sad episode of Pittsburgh, thanked the solidarity and asked for the unity of all “as brothers in one God,” he said. At the end of his speech, Father Moran gave him a hug that provoked long applause from the parishioners. Some could not contain the tears.

Later we learned that both representatives of their churches will visit Jerusalem between November 11 and 15, and before the end of the month they will give some talks about the experience of their trip. A beautiful gesture of brotherhood.

In these days of elections in the United States, we have often heard that the security of the country is related to the entry of undocumented immigrants, but we cannot forget that our security also goes through the way in which they defend us and in what way we defend ourselves of those crazy people who have weapons arsenals in their homes and who, at any moment, can end the lives of innocent people. The discussion of gun control can no longer be postponed.

We already know that it is not easy to meet those people with hate mentality, but the verbal manifestations of violence, intolerance and division that have arisen since two years ago in the country, do not help at all to calm the spirits and to look for something of peace and sensitivity in people. From IDENTIDAD LATINA we will always plead for the preaching that we are all brothers, that no one chooses where to be born and there are always possibilities to make our ideas and thoughts known, respecting others.

 
Jorge Alatrista
Identidad Latina Newspaper

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