EDITORIAL: Cuando la gloria tocó las puertas de Hartford

Acaba de jugarse la edición 53 de la final del fútbol americano, el famoso “Super Bowl” y lo ganaron por sexta vez en 18 años los New England Patriots. No pocos deben recordar que hace 20 años el equipo de los Patriotas estuvo a punto de mudarse de Boston a Hartford, Connecticut luego de un pre-acuerdo firmado entre el Gobernador de Connecticut de aquel momento, John Rowland y el propietario del equipo, Robert Kraft.

A tal punto que el Hartford Courant sacó una edición especial con el título “Touchdown! Deal gives Hartford Home Field Advantage” y con una foto histórica de Rowland y Kraft “sellando aquel acuerdo” ante la atenta mirada de varias autoridades del Estado. Al poco tiempo vimos en la oficina del Gobernador un cuadro con esa portada del diario y ya varios souvenirs alusivos al cambio.

La propuesta tenía que ver con la construcción de un estadio para 60,000 espectadores en Hartford y la revitalización del centro de la ciudad, aunque ya había surgido la controversia si era mejor hacerlo en East Hartford. La gente de Massachussetts se movió rápido y empresarios pusieron dinero para acondicionar el Foxboro Stadium para agregarle capacidad y comodidades y en el 2002 reabrirlo como Guillette Stadium. El hábil empresario sorpresivamente cambió de idea y dejó a Rowland y Connecticut con las ganas.

Lo curioso fue que, a los pocos años de aquel episodio, los Patriotas ganaron su primer campeonato (2002) y de ahí en más vinieron los años de gloria para el equipo que juega en la NFL, lograron los títulos en el 2004 y 2005 y luego 2015, 2017 y en este 2019. Todo un récord.

No podemos dejar de imaginar qué hubiera pasado en Hartford y en todo el Estado si se hacía esa mudanza, tampoco podemos asegurar de que se dieran todos esos títulos, pero si el centro de la ciudad hubiera cambiado radicalmente, probablemente los sponsors e inversores hubieran pagado el estadio y el área hubiera dado un gran paso a la modernidad; seguramente los negocios y trabajos hubieran prosperado más. Claro, pensando que todo saldría positivamente.

Como soñar no cuesta nada, de seguro el deportista más mimado del momento, Tom Brady y varias de las estrellas del equipo de New England tendrían sus residencia alrededor de Hartford y la nostalgia de haber dejado ir a los Whalers (Club de hockey sobre hielo), el último equipo profesional que tuvo Connecticut, habría disminuido. Un dato más, a los años John Rowland renunció como Gobernador y fue preso por casos de corrupción.

Por ahora, nos queda en pensar que, a partir del mes de Marzo, el equipo de fútbol/soccer Hartford Athletic será el primer representante profesional en una competencia nacional, la USL (United Soccer League).




ENGLISH

OUR EDITORIAL: When glory knocked on the door of Hartford

The 53rd edition of National Football League’s final has just been played, the famous "Super Bowl" and the New England Patriots won it for the sixth time in 18 years. Few must remember that 20 years ago, the Patriots team was about to move from Boston to Hartford, Connecticut after a pre-agreement signed between the then Governor of Connecticut, John Rowland, and the owner of the team, Robert Kraft.

The talks became so serious that the Hartford Courant released a special edition with the title "Touchdown! Deal gives Hartford Home Field Advantage "and with a historical photo of Rowland and Kraft" sealing that agreement "before the watchful eye of several state authorities. Soon we saw in the Governor's office a picture with that cover of the newspaper and already several souvenirs allusive to change.

The proposal had to do with the construction of a stadium for 60,000 spectators in Hartford and the revitalization of the city downtown, although the controversy had already arisen if it was better to do it in East Hartford. Things would soon change, as the people of Massachussetts moved fast and businessmen put money to put Foxboro Stadium in order to add capacity and amenities and in 2002 it reopened as Gilette Stadium. The skillful businessman suddenly changed his mind and left Rowland and Connecticut hanging, with the desire of bringing a professional team to the state.

The funny thing was that, a few years after that episode, the Patriots won their first championship (2002) and from then on came the glory years for the team that plays in the NFL, they won titles in 2004 and 2005 and then 2015, 2017 and in this 2019. Breaking records along the way.

We can not help but imagine what would have happened in Hartford and the entire state if that move was made, nor can we ensure that all those titles would be there now, but if the city center had changed radically, sponsors and investors would probably have paid the price. The stadium and the area would have taken a big step to modernity and business and jobs flourished. Sure, this is, thinking that everything would come out positively.

Dreaming doesn’t cost anything. Surely the most pampered sportsman of the moment, Tom Brady and several of the stars of the New England team would have had their residence around Hartford and the nostalgia of having let go of the Whalers (Ice Hockey Club), the last professional team that Connecticut had, would have diminished.

For now, we have to think that, starting in March, the Hartford Athletic soccer team will be the first professional representative in a national competition, the USL (United Soccer League).
Jorge Alatrista
Identidad Latina Newspaper

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