Don Francisco y cómo retirarse a tiempo

Editorial

Cuando el Sábado 19 de Septiembre de este 2015, Mario Luis Kreutzberger, mas conocido como “Don Francisco” abordaba un bus gigante y se despedía del público presente en los estudios de Univisión y los millones que lo veían por televisión, cerraba un ciclo excepcional de la televisión hispana en los EEUU. Quedaba flotando la pregunta del por qué eligió esa fecha, y también, la que muchos admiradores se seguirán haciendo… ¿Y ahora qué miramos en televisión, los sábados en la noche?
Aunque parezca exagerada la interrogante, la popularidad de “Sábado Gigante”, programa de entretenimiento creado y conducido por Don Francisco por 53 años, ha penetrado muy hondo en el gusto de un variado y masivo público en este país. A la vez es retransmitido en más de 40 países, alcanzando récords de audiencia y de permanencia como pocos.
Una breve biografía, nos cuenta que Don Francisco nació en Chile en 1940 y es hijo de un matrimonio judío-alemán, que huyó de la segunda guerra mundial y se afincó en Talca primero y luego en Santiago, la capital. El oficio de su padre, el de sastre, fue uno que lo ocupó en su juventud, al extremo de viajar a los Estados Unidos a estudiar Corte y Confección; sin embargo su vena artística le ganó desde la época de colegial, animando eventos en la escuela y en los clubes de barrio. Es ahí donde nació el personaje de Don Francisco.
En 1962 y luego de las transmisiones del Mundial de Futbol de Chile, el Canal 13 de su país le abrió las puertas para desarrollar su propuesta. Resistida al principio por la represión moral de la época, fue ganando popularidad en base a su carisma y sus cualidades histriónicas. Don Francisco canta, baila, actúa, cuenta chistes, entrevista y anima. Empezaría los Domingos pero luego se adueñó del día anterior con sus “Sábados Gigantes”.
En Abril de 1986 se emite el primer “Sábado Gigante” (solo le quita la “s” de Sábados) en Miami, EEUU en el canal que luego se convertiría en la cadena Univisión, la cual lo lanzó a la fama en un país cuya población hispana crecía a pasos agigantados. En los seis primeros años viajaba a Chile cada 15 días y grababa dos versiones de su programa. Luego, gracias a la tecnología pudo controlar todo desde aquí y fue adicionando segmentos, que lo convirtieron en el programa hispano de mayor audiencia en la nación del Norte y muchos otros países que retransmitían “Sábado Gigante”.
Volviendo a su emotiva despedida de la televisión, queda decir que, como todo personaje que alcanza una enorme popularidad, tiene también sus detractores, hay quienes lo tildan de vulgar por sus chistes de tono burlón, de hacer una televisión simplista y basado en la exaltación de la figura femenina y el dar dinero a cambio de hacer el ridículo. Lo que no se puede negar, que la fórmula utilizada y aceitada cada vez más, le dio resultado y que, por lo menos en los Estados Unidos, tenía una audiencia fiel y variada. Tampoco se le puede negar las cualidades de showman, era el conductor, estrella y animador de tres horas de programa semanal.
Una de las enseñanzas que nos deja Don Francisco, aparte de estar involucrado en ayudas sociales, como ser el creador e impulsor del Teletón –recaudación de dinero por medio de una maratón televisiva a beneficio de alguna entidad- es que hay que saber retirarse a tiempo. El personaje que se adueñaba las pantallas los sábados a la noche se despidió a los 74 años, todavía saludable, entero, lúcido y querido por mucha gente.
¡Hasta siempre Don Francisco!
Identidad Latina
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