DOCUMENTAL: Una carta de amor a Pavarotti. Por: Bessy Reyna

Pavarotti. Solo con su apellido sabemos quién es. Ni siquiera necesitamos decir "Luciano" por en el mundo artístico, solo existe un Pavarotti. Y es tan grande la emoción que sentimos al escuchar su voz, que millones de personas a nivel mundial buscaban sus grabaciones, o asistían (si lograban conseguir boletos) a sus conciertos.

El reciente documental Pavarotti dirigido por Ron Howard, en la pantalla de Real Art Ways en Hartford, nos va presentando varios aspectos de este tenor Italiano quien fue una figura incomparable en el mundo de la ópera.

Desde el principio cantando con su padre en un coro, hasta sus primeros éxitos en escenarios con producciones de varias óperas, Howard nos lleva de la mano para escuchar los comentarios de su primera esposa y de sus hijas, para quienes él no es esa estrella máxima de la ópera, sino el hombre, el esposo y padre, al que solo podían tenerlo "prestado" cuando las invitaciones a cantar en tantos países no lo mantenían fuera del hogar.

Este documental, el cual nos permite apreciar una vez más la maravillosa voz de Pavarotti, y ver sus gestos mientras canta, también nos presenta otro aspecto poco conocido del cantante: su gran trabajo humanitario y su generosidad, tanto a nivel económico como las veces que prestó su voz para conciertos con el objetivo de recaudar fondos para obras de caridad.

Pavarotti murió en el 2007, a los 71 años, de cáncer del páncreas, y al morir dejó no solo a millones de admiradores, si no también a sus hijas mayores: Cristina, Lorenza y Giuliana, las que participan en este documental. Al morir, Pavarotti tenía una hija de cuatro años con su segunda esposa, Nicoletta. Recuerdo que en la prensa se publicaron artículos horribles contra él, cuando se celebró este matrimonio. Sin embargo, viendo el documental nos damos cuenta de cómo Pavarotti, vivía casi solo, viajando de país en país, quedándose en hoteles y sin tener nada cercano a un afecto familiar. Nicoletta, le brindó el amor y la compañía que él deseaba en esos momentos de su vida.

Pero el documental no solo nos enseña a su familia y lugares donde celebró conciertos como el de "Los 3 Tenores" con Domingo y Carrera. Este documental nos presenta comentarios de grandes de la música como el pianista, Lang Lang; el conductor de orquesta, Zubin Mehta, quien dirigió muchos de los conciertos en el que participó Pavarotti, así como el popular cantante Bono, quien colaboró con Pavarotti en una bella canción: "Miss Sarajevo", en honor de las víctimas de la guerra en Bosnia. Durante su vida una de sus amistades fue también la Princesa Diana, con la que participó en numerosos actos de recaudación de fondos para sus programas.

Afortunadamente, en el área de Hartford tenemos la oportunidad de ver documentales como éste, tanto en Real Art Ways en Arbor Street, como en CineStudio en Trinity College, donde yo asisto con regularidad a ver obras de teatro de Londres, y películas internacionales que no se presentan en la mayoria de los teatros locales porque no son "populares". En RAW, la proyección del documental de Pavarotti tenía al teatro repleto. Lo mismo ocurrió la semana anterior con un documental sobre, "The Silk Road Journeys" en el que el chelista, Yo Yo Ma y el grupo de músicos que forman Silk Road Ensemble, un documental maravilloso que nos permitió conocer algunos de esos talentosos artistas, muchos de ellos en el exilio. Y gracias a los teatros locales que presentan MET in HD, puedo asistir a las óperas de Metropolitan Opera en Nueva York, que se presentan durante la producción en Nueva York. Ese programa es tan popular que varios teatros han tenido que abrir más de una sala para proyectarlas.

Viendo estos y otros programas culturales, me pregunto por qué es que los gobiernos autoritarios consideran al arte como el enemigo. Si vemos, por ejemplo, los constantes ataques de los Republicanos contra las agencias National Endowment for the Arts, y National Public Broadcasting, y cómo van poco a poco eliminando el apoyo económico para asfixiarlas; debemos pensar seriamente en cómo el arte, a pesar de estos atentados, continúa floreciendo y además inspirando a nuevas generaciones.

Volviendo a Pavarotti, confieso que siempre agradeceré a mi padre que me sentara a su lado los domingos a escuchar el programa, "Opera para la familia Istmeña" en Radio Hogar en Panamá. Es gracias a esas óperas y esos domingos, que Pavarotti no es solo una extraordinaria voz que sale de las bocinas de mi estéreo, sino además una voz que me lleva a mi padre y ese amor por la música clásica que inculcó en mi.

Para mayor información sobre programas de este tipo visiten: Metropolitan Opera in Cinemas: http://www.metopera.org; http://www.cinestudio.org; http://www.realartways.org y no olviden también: http://www.youtube.com
Bessy Reyna
bessy_reyna@hotmail.com
www.bessyreyna.com

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