Cuestionamientos a la justicia y las leyes en los EEUU

El caso de Trayvon Martin y George Zimmerman divide al país

Uno de los casos más sensibles de los últimos años, en la memoria racial de los Estados Unidos, acaba de presentarse con la declaratoria de inocencia de George Zimmerman, quien asesinó al joven Trayvon Martin en confusos hechos en Sanford, Florida.
Estados Unidos ha vuelto a experimentar convulsión por la declaratoria de inocencia de George Zimmerman, de 29 años, quien dio muerte al joven afroamericano Trayvon Martin (17) en Florida, en un juicio en el que este ciudadano peruano-americano alegó defensa propia.
Las manifestaciones se han dado frente a los tribunales de justicia y comisarías, donde la comunidad afroamericana ha elevado su voz de protesta por lo que consideran una injusticia.
En defensa de Martin están su familia, amigos y relacionados, que consideran, se trataba de un joven inofensivo, que jamás quiso atacar a Zimmerman. Una de las primeras referencias que dio el acusado acerca de los motivos que tuvo para disparar, tenían que ver con alusiones a “perfil racial” e indumentaria de Trayvon, quien lucía el día de su muerte un sweater con capucha o “hood”, lo cual, según Zimmerman, hizo que “se sintiera amenazado”.
En contra de las versiones familiares, está la de un Jurado que aceptó el alegato de Zimmerman, y dejó saber que Martin tenía algunos antecedentes de agresividad en su vecindario.
La prensa, como si repitiera un capítulo de la novela “La hoguera de las vanidades”, registró el hecho de manera escueta, así:

“La historia había empezado la noche del 26 de febrero de 2012 cuando Trayvon Martin venía de comprar dulces en una tienda de Sanford, en el estado de Florida. Iba en sudadera con la capucha puesta. Llovía. De repente lo vio Zimmerman, un corredor de seguros de 29 años, hijo de una ciudadana peruana, que conducía su carro y portaba una pistola semiautomática porque participaba en un programa de vigilancia de su barrio. Al sospechar de Martin, Zimmerman telefoneó a la Policía de la localidad”.

El hecho se presentó en la mencionada urbanización en Florida, no obstante la previa llamada que hiciera Zimmerman a la policía, este cuerpo de seguridad le había recomendado permanecer en el auto y no promover ninguna acción, hasta hacerse presente en el lugar de los hechos, donde reside el padre de Zimmerman.
En principio, se dice que es poco probable que el fiscal general de la nación, Eric Holder, acepte la revisión de este caso, por tratarse de un hecho local.
En algunos medios de comunicación, se ha recordado el caso de Rodney King, el afroamericano que fuera agredido por la policía en 1992. Los agentes fueron beneficiados con un veredicto absolutorio, con el consecuente incendio de las barriadas afroamericanas y el retorno a Estados Unidos de la pesadilla racista. Esos días de furia de 1992,dejaron un saldo de 53 muertos, más de 2.000 heridos, 7.000 incendios, más de 3.000 almacenes saqueados y pérdidas por más de 1.000 millones de dólares, todo lo cual solo pudo contenerse cuando el presidente George H. W. Bush envió al Ejército.


Obama: “I´m Trayvon Martin”

El presidente Obama salió a decir que él es Trayvon Martin, una frase que hizo pensar a la comunidad afroamericana, en el costo de un discurso como este al inicio del siglo XXI. Seguramente la presión de las manifestaciones, hará que el caso sea revisado de manera federal.
Al episodio del barco norcoreano repleto de armas en Panamá, las denuncias de Snowden acerca del espionaje del gobierno estadounidense en las redes sociales, y los problemas colaterales que esta situación ha traído con otros países, Obama suma hoy, con la dilación en la aprobación de la reforma migratoria, el caso de Trayvon Martin, un hecho que le sube el tono de las protestas en los últimos días. En la semana del 20 del julio, niños afroamericanos con carteles que rezaban “¿Seré yo el próximo?”, recorrían las calles de Florida.
El caso admite especial atención, máxime cuando el apellido judío del ciudadano peruano-americano, viene a poner más brasas ardientes en la hoguera.
Líderes afroamericanos, convencidos que la protesta es la partera de la historia, se han hecho presentes ante las cortes, -también se han dado escaramuzas y enfrentamientos con la policía de Nueva York- al tiempo que el líder Jesse Jackson pedía en La ONU veintisiete y siete minutos de reflexión para un mundo mejor, en cualquier lugar, como homenaje a los 27 años que pasó el líder Nelson Mandela en una prisión. Nelson Mandela acaba de cumplir 95 años en un hospital de Sudáfrica.
La familia de Trayvon dice creer en la justicia, como todos los involucrados en este caso, y ella dirá, en su sabiduría, qué culpabilidad ulterior, después del fallo, le cabe a George Zimmerman.
Medardo Arias Satizábal
Medardo Arias Satizábal
medardoarias@yahoo.com

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