CONVENCION REPUBLICANA: Romney acepta formalmente candidatura. Encendido discurso de Clint Eastwood

Tampa (EE.UU.), 31 ago (EFE).- El exgobernador de Massachusetts Mitt Romney, prometió hoy que pasará página a los cuatro años de presidencia de Barack Obama con un plan que creará 12 millones de empleos y con mayor firmeza en la defensa de los intereses de EE.UU. en el mundo.
Romney se convirtió anoche, oficialmente, en el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos y a partir de hoy abrirá la etapa final de su reñido duelo con Obama hasta las elecciones del 6 de noviembre.
En la gala de clausura de la Conferencia Nacional Republicana, el exgobernador de Massachusetts unió a los republicanos, aunque sus palabras no suscitaron el mismo entusiasmo que las de su compañero de candidatura, Paul Ryan, la víspera, o las de su mujer, Ann, el día anterior.
Romney desveló anoche un poco más al padre y al misionero que lleva dentro, dio perfil de presidente en ocasiones e hizo daño a los demócratas.
"Obama les prometió parar la crecida de los océanos y curar el planeta", dijo mirando a la cámara, en alusión irónica a las prioridades ecológicas del actual Gobierno.
"Mi promesa es ayudarles a ustedes y a sus familias", remachó entre aplausos.
EE.UU. necesita "empleos, un montón de empleos", aseguró, y se atrevió a prometer la creación nada menos que de 12 millones de puestos de trabajo.
El tándem formado por Romney, político y empresario de éxito, de 65 años, y el congresista Paul Ryan, de 42, lo apuesta todo a la economía, seguros de que la insatisfacción de los estadounidenses por la lenta recuperación del mercado laboral neutralizará el encanto que los electores siguen encontrando en Obama, según la mayoría de las encuestas.
Romney consiguió anoche el sueño que había estado persiguiendo desde hacía años.
El exgobernador se convierte, además, en el primer miembro de la iglesia mormona, un credo nacido en la América profunda que muchos cristianos descalifican como una secta, en lograr la nominación para la Casa Blanca.
Ante la plural familia conservadora, Romney habló ayer por primera vez de su fe, aunque lo hizo para dejar claro que, por encima de la iglesia que uno frecuenta lo que importa es el ejemplo que da en el día a día.
Romney sólo mencionó de pasada los cinco elementos del plan con el que pretende crear esos 12 millones de empleos, si gana las elecciones.
Se basará, dijo, en la independencia energética de Norteamérica antes de 2020, la reforma educativa, la promoción del comercio, el apoyo al empresariado para asegurar "que sus inversiones en EE.UU. no desaparecerán como las de Grecia" y en la defensa de los pequeños negocios.
En los dos meses de campaña que se abren ahora estará obligado a detallar mucho más cómo piensa lograr tan ambicioso objetivo.
Durante esta Convención, los republicanos han criticado "las viejas recetas" de gasto y gobierno excesivo, que en lugar de crear empleos aumentan la deuda y están llevando a Europa a la bancarrota.
El candidato a vicepresidente, Paul Ryan, es autor de un polémico plan conservador para la reducción del déficit que plantea la reducción simultánea de los beneficios sociales y de los impuestos.
Romney, que no ha aclarado hasta qué punto hace suyas las ideas de su lugarteniente, sólo se comprometió anoche a "no subir" los impuestos a la clase media, sin duda el grupo más disputado en las elecciones que se avecinan.
Desde el comienzo de su intervención se refirió a Estados Unidos como una "nación de inmigrantes" y recordó las raíces mexicanas de su familia.
La noche estuvo plagada de referencias y guiños a la comunidad hispana en EE.UU., otro grupo clave para la victoria en noviembre, que desde siempre ha optado mayoritariamente por los demócratas, aunque no hubo ninguna referencia a una flexibilización de la política migratoria.
A lo largo de su discurso trató de compartir con la audiencia detalles de su biografía, en un intento de romper la imagen de multimillonario ajeno a las preocupaciones de la gente corriente.
Romney reivindicó su éxito como fundador de la consultora Bain Capital y se defendió de los ataques de los demócratas diciendo que "Estados Unidos celebra el éxito, no se disculpa por el éxito".
Al igual que Ronald Reagan cuando pidió a los estadounidenses indecisos que respondieran simplemente a la pregunta de si estaban mejor que hacía cuatro años, Romney planteó un simple interrogante a la audiencia, principalmente a los demócratas decepcionados.
"Si ustedes sintieron entusiasmo cuando votaron por Barack Obama, ¿no deberían sentir lo mismo ahora que es presidente?".
Y se contestó a sí mismo: "Algo anda mal con el tipo de labor que él ha hecho como presidente cuando la mejor sensación que tuvieron fue cuando votaron por él".

José Manuel Sanz

Clint Eastwood divirtió en la noche de la nominación de Romney
Tampa (EEUU), 31 ago (EFE).- El veterano actor estadounidense Clint Eastwood arrancó aplausos de los republicanos y robó protagonismo en la gran noche de la confirmación de Mitt Romney como candidato republicano a la presidencia de EEUU.
Con un monólogo punzante dirigido contra la silla vacía de un presidente Barack Obama imaginario, Eastwood sintetizó en unas pocas bromas todo el mensaje de la alternativa republicana.
"El país es nuestro, los políticos son nuestros empleados", dejó claro el popular intérprete de "Dirty Harry" y ganador de un Oscar como director de películas como "Million Dollar Baby" y "Gran Torino".
"Y cuando alguien no hace el trabajo, hay que echarlo", añadió.
La participación del actor en la gala final de la Convención Republicana había sido mantenida en secreto hasta anoche mismo, y no defraudó, a juzgar por la atención que le prestaron los medios estadounidenses y el impacto en las redes sociales.
Eastwood, de 82 años, empezó su discurso, sin teleprompter, recordando la victoria de Obama.
"Recuerdo cuando Obama ganó la elección, hablaba de cambio. Recuerdo que pensé que no era un gran simpatizante", ironizó.
"Prometía cambio y esperanza, había velas, Oprah (Winfrey) -la estrella de los talk-shows- lloraba", bromeó.
"Pero ahora lloró con fuerza por los 23 millones personas desempleadas", le decía a la silla vacía, símbolo para los republicanos del liderazgo ausente de la Casa Blanca durante la etapa de Obama.
El actor, que apareció en el escenario al ritmo del tema principal de "El bueno, el feo y el malo", siguió arrancando aplausos y risas de los delegados en la Convención Nacional Republicana cuando, en su diálogo con el Obama imaginario, fingió que éste le interrumpía con su verbo.
Eastwood, que respaldó la candidatura de Romney el mes pasado en California, le replicó: "es mi turno de hablar".
"El país es nuestro, los políticos son nuestros empleados, y cuando alguien no hace el trabajo hay que echarlo, así es que es hora de que otro venga y resuelva el problema", añadió Eastwood.
Él actor aprovechó su alocución, interrumpida varias veces, para atacar la gestión económica de Obama, sus esfuerzos por cerrar el centro penal en Guantánamo y tener "la estúpida idea" de juzgar a los sospechosos de los atentados del 11 de Septiembre (de 2001) en Nueva York
Para el actor, ha llegado la hora de que Romney, "un empresario estelar", tome las riendas del país y que, junto con el candidato a vicepresidente, Paul Ryan, pasen a dirigir el país.

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