Claves para elegir campamento para tus hijos

1. ¿A partir de qué edad es adecuado enviar a nuestro hijo a un campamento?:
-Los campamentos urbanos son perfectos para los niños, porque además pueden ir desde muy pequeños, a partir de los 3 años, ya que tienen una dinámica parecida a la del colegio. Pero, si se trata de dormir fuera de casa, el momento adecuado lo va a marcar el propio niño, según el nivel de madurez que posea. Lo habitual suele ser a partir de los 8 años de edad.
2. ¿Qué tipo de campamento elegimos?
-Multiaventura, deportes, idiomas, cultura, aprendizaje. Hay diversas opciones disponibles a la hora de elegir el ámbito de entretenimiento del campamento, pero hay que tener en cuenta las cualidades y gustos de cada niño; si el niño es muy tímido será adecuado apuntarle a uno en el que se sienta cómodo. Sin embargo, si es muy activo, será mejor inscribirle a uno con actividades deportivas. Debemos tener en cuenta que si nuestro hijo no es buen deportista, pero le gusta la naturaleza, será mejor dirigirle a ese tipo de campamentos.
3. Si el campamento es fuera de la ciudad en la que se vive. ¿Es positivo llamarles por teléfono? ¿Podemos ir a verles?
-El uso del móvil por parte de los niños suele estar restringido, además siempre hay que cumplir las normas que estén establecidas en el campamento, así, no se interrumpirá el funcionamiento previsto para las actividades de los niños.
Si el campamento tiene un día establecido para las visitas de los familiares, lo mejor es ir, o pactar con el niño lo que él prefiere. El día de la visita, si ve que van los padres de sus amigos y los suyos no, puede sentirse mal.
4. ¿Y si nuestro hijo se niega a ir de campamento?
Al ser una experiencia diferente que saca de la rutina a los niños, a veces les provoca cierto reparo no saber actuar en las diferentes situaciones que se les vayan a plantear. Para poder evitar esos miedos, es positivo que durante el año hayan realizado alguna actividad similar en granjas escuelas o convivencias. No conviene que los niños vayan obligados o que vean el campamento como un castigo.
5. ¿Los hermanos deben ir al mismo campamento?
Aunque para los padres es la mejor solución, lo más recomendable es ajustar el tipo de campamento a los gustos y necesidades de cada niño, aunque no siempre coincidan.
La autora Silvia Álava es la directora del área infantil en el Centro de Psicología Álava Reyes y compagina la consulta como psicóloga con la elaboración e impartición de cursos, talleres y conferencias. Es también autora de libros como “Queremos Hijos Felices”.
Para más información comuníquese con Noelia Pereña  (noelia.perena@actitud.es)
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