Casi medio centenar de muertos y cuantiosos daños por las lluvias en sur de Brasil

Río de Janeiro, 24 nov (EFE).- Las fuertes lluvias que caen desde el viernes en el estado brasileño de Santa Catarina han dejado hasta ahora casi medio centenar de muertos, más de 20.000 damnificados y cuantiosos daños en viviendas y obras de infraestructura, según el último balance hecho hoy por la Defensa Civil.

Al menos 46 personas han muerto por las lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra, mientras que 18 carreteras están bloqueadas por las mismas causas y se interrumpió el funcionamiento de un tramo del gasoducto que transporta gas boliviano hasta el sur de Brasil.

Los temporales, que han afectado a cerca de 1,5 millones de personas, ya que millares quedaron sin energía eléctrica, han golpeado especialmente el norte de Santa Catarina y la región del Valle de Itajaí, y los meteorólogos pronostican que las lluvias proseguirán durante por lo menos tres días más.

"Casi todas las muertes fueron causadas por deslizamientos de tierras que han dejado enterradas a las personas en sus propias casas", afirmó el gobernador de Santa Catarina, Luiz Henrique da Silveira.

El gobernador consideró además como "grave" la ruptura del gasoducto de Petrobras que lleva gas de Bolivia hasta el sur de Brasil.

La ruptura de la tubería provocó un incendio y obligó a la petrolera brasileña Petrobras a cerrar los registros e interrumpir el abastecimiento de gas en el sur de Santa Catarina y en todo el estado de Río Grande do Sul.

El corte, por tiempo indeterminado, afecta principalmente a varias industrias de Río Grande do Sul que usan el gas natural boliviano, así como a los puestos de abastecimiento para vehículos que utilizan este combustible.

El gobernador declaró el sábado en situación de emergencia todo el estado, medida que, dijo, "nos permite contratar inmediatamente máquinas y obreros para atender las emergencias más urgentes, como desbloquear calles y carreteras, y arreglar tuberías".

Las ciudades con mayor número de muertes son Blumenau, en donde se han reportado diez víctimas; Ilhota (9), Jaraguá do Sul (7), Luis Alves (4), Rodeio (4), Benedito Novo (2) y Rancho Quemado (2), según la Defensa Civil.

El alcalde de Blumenau, Joao Paulo Kleinubing, decretó el domingo estado de calamidad pública luego de que las aguas del río Itajaí-Açu avanzaran cerca de 11,5 metros desde su margen e inundaran gran parte del centro de la ciudad.

Parte de Joinville, otra ciudad afectada, también quedó cubierta por las aguas y al menos 2.000 personas tuvieron que abandonar sus viviendas.

Según la Defensa Civil, en al menos veinte trechos de carreteras federales se han registrado deslizamientos e inundaciones y hay 18 vías bloqueadas.

Los deslizamientos en las carreteras dejaron totalmente aisladas por tierra las ciudades de Río dos Cedros, Pomerode, Itapoá y Benedito Novo.

"Recomendamos que los conductores eviten el tránsito sobre los puentes cubiertos por las aguas, incluso cuando se produzca la disminución del nivel de los ríos", dijo el director regional de la Defensa Civil, mayor Marcio Luiz Alves.

Centrales Eléctricas de Santa Catarina (Celesc), que distribuye energía en la región, informó de que 160.000 de los 2,2 millones de clientes de la empresa están sin el suministro eléctrico, principalmente en Blumenau.

Según el Instituto Nacional de Meteorología, en los 24 días de noviembre han caído sobre Florianópolis, la capital regional, 535,8 milímetros de agua por metro cuadrado, volumen cuatro veces superior al promedio para el mes.

Las autoridades regionales pidieron ayuda al Gobierno nacional, pero éste no ha anunciado cómo socorrerá a los catarinenses.

La Defensa Civil regional pidió por ahora el envío urgente de 12.000 colchones, 12.000 cobijas, 12.000 conjuntos con equipos de limpieza y 10.000 canastas básicas de alimentos.

"Nuestras mayores dificultades ahora son de acceso debido a que hay varias comunidades aisladas, cercadas de agua. Solo podemos llegar por aire y las aeronaves tienen dificultades para navegar por causa del mal tiempo", dijo el gerente de la Defensa Civil regional, Emerson Nery.

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