CINE: “Carol” y “The Danish Girl” y la búsqueda de una identidad sexual. Escribe: Bessy Reyna

LatinArte News

Por esas casualidades inesperadas, dos películas en la que los personajes buscan encontrar su identidad sexual, luchando contra todas las convenciones sociales de su época: “The Danish Girl” nos muestra una Europa en la década de 1930, y la otra “Carol” en Estados Unidos, en los años 50. Ambas están siendo estrenadas y presentadas en salas de cine en Connecticut al mismo tiempo. También por esas casualidades, las dos están en pantallas vecinas Bow-Tie at the Palace, en West Hartford.
Es importante hacer notar la historia de estas películas en relación a la evolución de las teorías de psiquiatría sobre la homosexualidad y transexualidad, así como el cambio de actitudes de una sociedad que hasta hace muy poco -y solo en algunos países- acepta la homosexualidad y la transexualidad como algo normal. Tanto “Carol” como “The Danish Girl” (“La joven Danesa”) son películas que nos obligan a confrontar estas actitudes y ser testigos del daño y el sufrimiento que las mismas conllevan.
“The Danish Girl” tiene lugar en la ciudad de Copenhagen, capital de Dinamarca, en el 1926, y nos presenta al matrimonio de Einar Wegener y su esposa Gerda. Ambos son pintores pero es Einar el que tiene más fama, a pesar de que solo pinta la misma escena en varias épocas del año. El joven matrimonio parece ser muy feliz y se complementan física e intelectualmente. Esto cambia el día en que Gerta le pide a su esposo que se ponga el traje de una bailarina de ballet y que le sirva de modelo para un cuadro que ella está creando.
Magistralmente actuada por Eddie Redmayne en el papel del esposo, se nos hace difícil pensar que otro actor hubiera sido capaz de interpretar este personaje. La transformación del personaje del hombre Einar, al de Lili Ebner, el que toma al convertirse en mujer, es admirable. Redmayne es un actor quien a pesar de su juventud, ha trabajado en numerosas películas, teatro y televisión. Recientemente es más conocido por la película “The Theory of Everything”, y su brillante caracterización del científico Stephen Hawkins, el cual sufre de una enfermedad neurológica que lo paralizó hace muchos años.
Si bien Redmayne nos convenció en su papel en la silla de ruedas y mostró cómo su cuerpo y sus movimientos se van reduciendo por la enfermedad; este actor es igualmente convincente en “The Danish Girl”, con gestos muy sutiles con sus manos y expresiones faciales que nos hacen comprender cómo se deja llevar por la sensualidad que siente al tocar la ropa de mujeres y lo que eventualmente y con la ayuda de su esposa, lo lleva a ponerse vestidos, peluca y maquillaje y acompañarla a funciones sociales pretendiendo ser su prima Lili y no su esposo.
La película dirigida por Tom Hooper -el afamado director de “Les Miserables” y “The King’s Speech”- cuenta también con la magnífica actuación de la joven actriz Alicia Vikander (“El robot de Ex-Machina”) como Gerda. La película está basada en una novela del mismo título escrita por David Ebershoff e inspirada en la vida de la primera persona que buscó cambiar de sexo a través de una operación, la cual fue efectuada en 1931 en Dinamarca. Pero también nos muestra la lucha de este matrimonio tratando de encontrar una manera de, cómo Einar pueda convertirse físicamente en una mujer. Nos muestra también como consultó a varios médicos y psiquiatras, quienes creían que él estaba loco y querían ponerlo en un hospital o manicomio.
Lo interesante de esta película es cómo presenta el conflicto que se desarrolla dentro de este matrimonio, donde la esposa en un momento le pide a Lili, que vuelva a ser su marido, algo que Lili no puede brindarle. Si bien este es un tema difícil, la película trata a sus personajes con gran sensibilidad y respeto y efectos visuales y vestuarios que nos llevan a estar presente en esa época pasada.
“Carol” es otra película que también nos obliga a presenciar la lucha y conflicto para poder mantener una identidad sexual y el poder decidir a quién amar. La escritora, Patricia Highsmith acababa de escribir la novela “Strangers on a train”, la cual fue filmada por el famoso director Alfred Hitchcock, pero a pesar de la fama que esta le trajo, no le alcanzaba el dinero para sus gastos diarios. Sobre todo porque tenía que pagarle a un terapista en consultas en la que ella trataba de comprender su tendencia de lesbiana. Buscando fondo extras consiguió un trabajo durante las Navidades, en la sección de juguetes en una tienda con una clientela de clase adinerada. Allí, y solo por unos momentos, atendió a una señora muy elegante, la que estaba buscando una muñeca para su hija. La atracción que la escritora sintió por esta desconocida, sirvió como fundamento para que Highsmith escribiera, en el 1952, la novela “The Price of Salt” (“El Precio de la Sal”). Pero, ninguna casa editorial conocida, ni siquiera la que publicó su primer libro, quiso publicarle este libro, por el contenido que, en esa época era tan controversial, ya que se trataba de un amor entre dos mujeres, una de ellas casada.
La novela publicada con el pseudónimo de “Claire Morgan”, trascendió entre círculos homosexuales pero nunca recibió gran distribución. Highsmith, siguió escribiendo varios libros y más tarde se hizo famosa por la serie de novelas que empezó con el personaje de Ripley en “The Talented Mr. Ripley”, las cuales también han sido llevadas a la pantalla.
La película “Carol”, dirigida por Todd Haynes, es una adaptación de la novela “El Precio de la Sal”, la cual llevó más de 20 años de estar siendo preparada como libreto cinematográfico por la guionista Phyllis Nagy. “Carol” recién estrenada, ya ha recibido cinco nominaciones para el “Golden Globe” y tiene un elenco estelar encabezado por la famosa actriz Cate Blanchett, en el papel de Carol; una mujer casada y con una hija quien está a punto de divorciarse cuando conoce a la joven Terese (Rooney Mara). La atracción de ambas es inmediata y poco a poco se va desarrollando una relación que nos muestra lo difícil que era para una mujer de clase alta como Carol, romper con los patrones de conducta y lo que de ella esperaban sus suegros y parientes al no querer ser una “ama de casa” y madre y quedarse en un matrimonio sin amor. Por el contrario, Carol es capaz de rechazarlo todo por el amor que siente por la joven Terese.
“Carol” es una película que pareciera compuesta de cuadros de un pintor que utiliza colores sutiles y donde todo es perfecto. Es un film impactante, no solo por la actuación de Blanchett y Mara, sino por la adaptación tan fiel y respetuosa del texto original de la novela, algo que no siempre se ve en libros llevados a la pantalla. Cada escena exterior de este hermoso film tiene un aire de invierno y tristeza, la cual es compartida por los personajes.
La segunda vez que vi esta película, y ya conociendo la trama, me concentré en la cinematografía, la cual nos presenta imágenes tomadas a través de ventanas de carros y casas, a veces con gotas de lluvia. Es como si el director Haynes quisiera hacernos sentir como si nosotros nos estuviéramos entrometiendo en la vida privada de este matrimonio y de estas mujeres, mientras al mismo tiempo las admiramos. Como si nos dijera este drama o conflicto ocurrió simplemente porque era un “amor prohibido”.
Me imagino que “Carol” continuará recibiendo grandes elogios de la crítica nacional e internacional, todos muy merecidos. En una época donde películas como “Star Wars” son vistas por millones de personas y ganan billones de dólares en la taquilla, es importante apoyar películas íntimas, que nos recuerdan la lucha de las personas por mantener su dignidad y no dejarse arrastrar por las expectativas y las costumbres sociales que los llevan a vivir una vida escondiéndose y pretendiendo ser lo que no son.
Bessy Reyna
bessy_reyna@hotmail.com
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