Camino a Machupicchu, ¡Qué Maravilla!

Especial

01 MPAquella vez me fui caminando a Machupicchu, y logré vislumbrar su grandeza luego de 15 horas de continuo andar por sus diferentes paisajes, no sin antes descansar en puntos específicos, dividiendo en tres jornadas todo el recorrido; y si ahora lo cuento, es porque la distancia y el tiempo me permite recordar con asombro, cómo pude transitar por aquellos caminos y alturas llenos de exuberancia y misterio.
Salí temprano en bus y llegué al Km 82, altura 2,600 msnm, luego los controles y el puente sobre el rio Vilcanota o Urubamba, claro que allí me confundí con muchos gringos deseosos de hacer el famoso “Camino Inca”, ahí habían de todos los colores y con bastón en mano, precedidos por los porteadores con 25 kilos en la espalda; la primera sensación es el desligarse -pasando el puente de madera- de toda civilización, y a confiar solo en tus pies.
Nos dicen esta primera jornada es de 3 horas para ir adaptándonos al camino y sopesar nuestras fuerzas; un sorbo de agua, de entradita una pendiente bien pronunciada, estrechos senderos y el rio siempre a nuestra derecha, la satisfacción de comenzar la aventura, el paisaje es todavía conocido, las montañas al frente, algunos pobladores y de vez en cuando casuchas pequeñas, acémilas que pasan, y todavía los cables de alta tensión encima nuestro; otro sorbo de agua y algunas galletas; luego de una hora llegamos al primer punto de quiebre, a la vuelta de la roca se nos presenta una subida, desaparece el rio, el panorama cambia con los árboles atravesados en el camino, y ahora sí nos despedimos de lo conocido como civilización, ya no hay vuelta atrás.

07 MPSeguimos subiendo, cambiamos el ritmo y el rumbo, se van presentando edificaciones incas de piedra, de todas las formas, niveles y texturas, se viene la primera gran subida, 15 minutos casi a 45 grados, algunos gringos desfallecen o regresan, pero la mayoría continúa, saben que se viene lo mejor; por fin llegamos a nuestro destino este primer día, descansamos en un poblado, 3000 msnm, comemos algo y dormimos en carpas, el clima está bueno, aunque hay que defenderse de los mosquitos.
Al día siguiente muy temprano salimos muy entusiasmados por un estrecho valle, pero ahora sí la subida muy pronunciada nos mata, piedra tras piedra, trancos cortos y largos, en zigzag para cansarse menos, vamos pasando gringos y otros no tanto, algunos amables y otros indiferentes o desconfiados, la subida no termina nunca, luego de 30 escalones de perfecto esfuerzo y dolor, viene otra escalada aún más parada, nos conmueve, es un reto a nuestra osadía y a nuestra espalda, continúan las gradas pronunciadas, donde alguna vez pasaron los incas, sudando a mares, engañando a las piernas, y admirando los riachuelos, pájaros, flores y árboles jamás tocados por el hombre, llegamos, luego de 2 horas, por fin a otro punto de descanso de nombre curioso, 3700 msnm; pero debemos continuar y apenas tenemos tiempo para comer algo y reponernos del cansancio, aquí si hace frío, estamos en la montaña y disminuye algo la vegetación.
02 MPLa última gran subida, nos dicen, ya que más da, el cuerpo se acostumbró, llegamos a un abra entre la montañas, 4215 msnm, otra vez mencionan que quienes llegan aquí ya vencieron lo peor, y debe ser cierto, algunas gringuitas lloran, los guías aplauden y hacen bulla, yo sigo la ruta y no me la creo, trato de ganar tiempo, ahora se viene la bajada, muy escarpada, nos gana nuestro peso y la pendiente nos empuja sendero abajo, comienza otra vez la exuberancia y densidad de la selva, otro punto a descansar, pasaron 2 horas más, nuevamente los 3500 msnm y así seguirá las siguientes 6 horas; viene lo mejor, el camino es menos duro, pero las bajadas y subidas nunca terminan, hojas y ramas en nuestras cabezas, el ruido de los riachuelos a los costados, puentes, pájaros, lianas y troncos inmaculados, horizontes indescriptibles, piedras , juntas, canales y túneles coronan nuestro recorrido, este si es el verdadero Camino Inca; llegamos cansados, muy cansados al último punto, 2600 msnm, antes de arribar a nuestra meta; dormimos ilusionados de ver mañana la maravilla.
06 MPSe nos hizo costumbre pisar esas hojas secas, caminar sobre bloques de piedra y bajar escalinatas pétreas de miles de peldaños, todavía dos horas más, pero el corazón se nos acelera cuando vemos muestras de paisajes más o menos conocidos, perfiles soñados, vamos oliendo que se viene algo grande, los turistas o gringos que han llegado hasta esta instancia, caminan extasiados, las subidas y bajadas no terminan, se nos acabó ya el agua y las galletas, las piernas nos flaquean, los callos por el bastón son evidentes, la ropa está mojada, y el espíritu encendido, una última gradería casi a 90 grados, 15 escalones, subiendo a gatas, es el Inti Punku, y oh! sorpresa, aún no la esperábamos, se nos revela abruptamente, allí está, a punto de desfallecer, creo ver a mi familia, me ilumina su belleza, no lo puedo creer, siglos de historia al frente, la neblina, el rocío, el perfil soñado, con lágrimas…, es ¡Machupicchu!!
Daniel Torreblanca
dalto1961@yahoo.es
Identidad Latina

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