Bordados femeninos mexicanos para denunciar feminicidios

- Mediante la exposición de 30 maniquíes de mujeres sin rostro vestidas con bordados tradicionales de todo México, la diseñadora María Luisa de Chávez quiere denunciar "la situación crítica de las mujeres" en un país que registra siete feminicidios diarios.
"Es una protesta contra este abuso brutal y esta denigración de la mujer", afirmó María Luisa en una entrevista con Efe realizada en su nuevo taller, situado en el sur de Ciudad de México, al que tuvo que trasladarse por los daños que sufrió su anterior estudio en el terremoto del 19 de septiembre pasado.
La obra de la diseñadora, bajo el título "Sentimientos bordados", se expondrá en el Museo Internacional del Barroco de la ciudad de Puebla a partir de mañana, una fecha nada casual puesto que es el Día Internacional de la Mujer.
María Luisa trabaja encima de maniquíes porque le trasladan a su infancia, cuando su madre, de origen español, le cosía los vestidos.
Los preciosos bordados, diseñados por María Luisa y ejecutados por artesanos mexicanos, representan vestidos tradicionales de todo el país, desde el puerto de Acapulco, que consiste en un bordado con bellas caracoles marinos, hasta el occidental estado de Michoacán, representado con una mujer ataviada de mariposas monarca.
Hay una, sin embargo, que destaca por encima de las otras porque es la única que tiene rostro. Se trata de "la Muerte", una figura colorida y tenebrosa, muy emblemática en la cultura mexicana, con la que la diseñadora intenta retratar la lacra de los feminicidios.
"Es un llamado para que todo el mundo vea la situación crítica de las mujeres", sostuvo María Luisa, quien está trabajando en un nuevo proyecto escultórico de torsos femeninos, esta vez para denunciar la opresión de las mujeres en todo el mundo.
"El pecho es una parte muy importante para la mujer dado que con eso se da el alimento a nuestros hijos y de allí vienen las nuevas generaciones", contó sobre el proyecto, en el que algunas figuras también estarán caracterizadas con tradiciones mexicanas, como un torso azul que ha revestido con cerámica de Puebla.
Es indudable que la cultura mexicana es la gran inspiración de la artista, que ha diseñado una colección de corsés de papel y yeso pintados en memoria de la icónica Frida Kahlo, quien "tenía un espejo encima de su cama para pintar su bustier (corsé)".
Por ello, la cara de Kahlo aparece representada en uno de los corsés, aunque la pieza favorita de María Luisa es una pintada por un artesano del sureño estado de Guerrero que muestra una procesión del Día de Muertos con un enorme detalle.
"La mayoría de piezas son pintadas por mí, aunque algunas son de artesanos mexicanos que no tienen la posibilidad de exponer en museos y que yo les doy esa oportunidad", explicó.
María Luisa (Ciudad de México, 1941), con su eterna sonrisa y su pelo blanco eléctrico, desprende creatividad por todas partes, por lo que prácticamente no necesita planear su obra antes de comenzar a ejecutarla.
"Hago bocetos en la servilleta de un café cuando se me antoja algo", reveló la artista, aunque confesó que cuando se pone a trabajar, ya sea diseñando vestidos o pintando figuras, se le van ocurriendo nuevas ideas que incorpora a su obra sobre la marcha.
Ahora está centrada en las artes plásticas, pero María Luisa ha tenido una fructífera carrera en el mundo del diseño. Fue la persona que estuvo detrás de varios vestidos de Marta Sahagún, primera dama durante el mandato del presidente Vicente Fox (2000-2006), y de los uniformes de la extinta aerolínea Mexicana de Aviación.
"Una de las experiencias más hermosas fue ver mis diseños en las federaciones olímpicas", dijo la responsable de vestir a los deportistas mexicanos en los juegos de Atenas 2004, Pekín 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016, aunque en estos últimos el encargo fue cancelado a última hora por "razones políticas".
Identidad Latina
news@identidadlatina.com
EFE

Identidad Latina
Acerca del Autor