ARGENTINA: Un concierto “diferente”


El origen de las estaciones, contado en un concierto "diferente" en Argentina


Buenos Aires (EFE).- El español Ignacio García-Vidal se pone hoy al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional de Argentina para relatar el origen mitológico de las estaciones en un concierto "muy diferente" que mezcla cultura clásica, ballet, teatro y música, y que está basado en "Las Estaciones" de Aleksandr Glazunov.

Bajo la dirección de este alicantino y el guión y la narración de la pamplonesa Ana Hernández-Sanchiz, "Perséfone: el origen de las estaciones" es una obra "muy difícil de clasificar" que "curiosea por las diferentes aristas del mundo de la cultura", según cuenta a Efe el director de orquesta.

"Es un concierto muy diferente porque realmente no es uno más de la Sinfónica, no es un ballet al uso, no es una obra de teatro, no es ecología y no es una clase de cultura clásica... pero es un poco todo eso a la vez," apunta.

Esa "diversidad y heterogeneidad del formato" da lugar a una "eclosión de diferentes representaciones del arte", comenzando por la musical, ya que, además de la obra de Glazunov, representarán una de las Gymnopédies del francés Erik Satie, orquestada por Claude Debussy.

Además de las palabras de Hernández-Sanchiz que irán hilando la historia, la batuta de García-Vidal, y los instrumentos del cerca de centenar de músicos que componen la Sinfónica, el concierto contará con el talento de 10 bailarines de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea, dirigida por Margarita Fernández, que le pondrán el broche de oro a este ballet del maestro ruso (1865-1936).

Según el conductor español, Glazunov no gozó de la fama de otros compositores de su época pero, para los artistas, es una figura "muy importante" del nacionalismo musical ruso que funcionó de "eslabón" entre la vieja tradición y la nueva y que, por ende, supo aunar en su obra "todo lo novedoso" del siglo XX y "todo lo escolástico" del XIX.

Consultado por los prejuicios que todavía pueden existir en torno a la música clásica, García-Vidal defiende que "la música es la música" y a ella "no le pasa nada."

"A lo que le pasa es al envoltorio, a cómo lo presentamos, a cómo lo contamos. El acontecimiento social de la música era mucho más divertido en el siglo XIX que ahora, todo el mundo disfrutaba, hablaba, comía," señala.

Sin embargo, él no quiere regresar a esos patrones y asegura que, en el siglo XXI, los músicos están trabajando para poder plantear de una forma "más cercana" la música al público y que exista "una mayor diversidad de formatos."

"Los modos de comunicación y los estándares son otros: el público ya no es contemplativo, ahora quiere experimentar. La gente ya no viene a mirar algo que sucede y de lo que no forma parte," asegura.

El director de orquesta defiende la importancia de proteger la música, la cultura y la educación en una sociedad, sean o no momentos de crisis, porque, "un país que invierte en cultura es un país que está fomentando una sociedad mejor preparada para tomar decisiones y ser crítica."

Además, hace hincapié en que la cultura se trata también de una "industria" que "da dinero" a los Estados, ya que el que apuesta por ella transmite una imagen de mayor sensibilidad hacia el exterior.

En ese sentido, considera a Argentina un "referente absoluto" en la democratización de este ámbito y señala que "más allá del mal momento" que atraviesa actualmente el país, "la música tiene que seguir sonando."

Con ello en mente, hoy representará "Perséfone" en el Centro Cultural Kirchner de Buenos Aires, función que repetirá en dos ocasiones más: el viernes y el domingo.

Se trata de la segunda vez que interpreta esta obra junto a Hernández-Sanchiz, después de hacerlo en Tenerife en abril de 2017 y antes de llevársela a Navarra en febrero de 2019.

Identidad Latina
EFE

Identidad Latina
Acerca del Autor